Sobre las herramientas de conocimiento colaborativo

Hace unos días recibí un email donde me preguntaban sobre mi opinión en relación a las herramientas de conocimiento colaborativo (¿colectivo?). En concreto sobre lo que se está haciendo en el campo de la medicina con iniciativas como SERMO.

Habiendo reflexionado un poco, y teniendo frescas aun algunas de las conclusiones que Luis Ángel Fernández Hermana, fundador del histórico Enredando.com, en el V Seminario FCOM profesionales, le plantee algunas cuestiones a tener en cuenta a la hora de diseñar este tipo de productos.

Creo firmemente en las herramientas de conocimiento colaborativo como una forma de avanzar en el conocimiento individual y, sobre todo, para llegar a soluciones que se nos escapan. Sin embargo estas herramientas presentan dos dificultades que hay que superar:

  1. Dependiendo de la naturaleza misma de la materia sobre la que se quiere «avanzar» hay que desarrollar una herramienta a medida que se adecue a las necesidades de ese conocimiento y a la forma que los profesionales de dicha materia lo expresan, estudian, etc.
  2. El público que participa en dicho foro de conocimiento. En ciertos casos abrirlo al «usuario registrado» es una forma de introducir ruido, desconocimiento y desatención. Al mismo tiempo los participantes deben contar con la cualidad humana necesaria para escribir con conocimiento firme y leer con el alma abierta, para que no se produzcan diálogos similares a los políticos. Como siempre, este punto dependerá de el objeto mismo por el que se crea esa comunidad de conocimiento.

Por otra parte, son fundamentales las conclusiones. Este tipo de herramientas, según qué propósito persigan, deben acabar en una conclusión que permita decir que este asunto se ha resuelto, que queda abierto o, simplemente, revisar lo ya escrito sin necesidad de tener que leer todo el hilo conversacional. Para «avanzar» hay que resolver problemas, y las conclusiones deberían ser respuesta a ellos.

¿Qué pensáis?