10 cosas que aprendí en 2010 y que no debería olvidar

Volvemos a la lecciones aprendidas. Lo hice en 2009 y ahora que se cierra el 2010 también es un buen momento para recapitular y dejar constancia de aquellas cosas que, sean obviedades o no, me han dejado una pequeña marca que no debería olvidar en años venideros. El orden, como siempre es pura casualidad.

¿Qué has aprendido tú este año? ¿Qué errores no vas a volver a cometer? ¿Lo compartes con nosotros?  Deja un comentario.

1. En la mayoría de los casos el éxito de las acciones de social media marketing no dependen de la habilidad de la agencia sino de las virtudes del cliente. Si solo hubiera que elegir una virtud en las empresas que quieren trabajar de forma activa en social media yo pediría autenticidad. La era de impresionar, de contar lo que no se es, de parecer sin que nadie te pida responsabilidades es cosa del pasado. Si eres poco, habla poco. Si no eres, estás más guapo calladito.

2. Querer hacer las cosas perfectas es tan malo como no hacerlas. Lo más probable es que nunca tengas la oportunidad de empezar. Es importantísimo saber introducir y escalar adecuadamente las dimensiones de cada proyecto. Es una tentación darle la vuelta a todo como si fuera un calcetín y lo más probable así nunca tengas la oportunidad de conseguirlo. Paso a paso, my friend.

3. No es necesario, ni conveniente, dar todos los datos de los que dispones a los clientes, hay que distinguir por perfil y por necesidad de información. Me sentí completamente afectado cuando leí este artículo de Jeremiah Owyang donde habla exactamente sobre esto y viene a explicar como dar a un ejecutivo datos propios de un community manager puede provocar una pelea absurda por aumentar índices que son completamente intranscendentales.

4. Si cada cambio que se hace no se cuida como si fuere trascendental el producto se acabará estropeando irremediablemente. Cuando diriges un producto muchas veces urge realizar determinados cambios por compromisos publicitarios, por ejemplo, o porque se ha detectado una pérdida importante en determinada conversión. Esos cambios o los planificas y los contextualizas como si fueran lo más importante que vas a hacer en el producto o, una vez abierta la veda, acabarás poniendo tantos parches que se acabará estropeando irremediablemente.

5. De publicidad se puede vivir en internet pero es necesaria una marca muy muy muy potente para conseguirlo. Los portales de contenidos sí pueden vivir solamente de los ingresos publicitarios sin tener un tráfico astronómico pero necesitas una marca tan potente detrás que es mejor que no te lo plantees.

6. La diferencia entre un buen y un mal community manager es tremenda y siempre da mejor resultado uno interno que varios externos. El bueno es proactivo, empático, consigue hacer de una estrategia de contenido un hilo de comunicación que fluye. Los malos se convierten en máquinas del G.Reader que intentan ser pseudocientíficos escupidores de twitts. Además, lo tengo demostrado, un community debe estar físicamente en la empresa a la que representa, es necesario vivir una compañía para transmitir esa compañía.

7. Si te callas desapareces y si vuelves a hablar nunca volverá a ser como antes. En un mundo donde el que más y mejor habla es el que se lleva el gato al agua, si te callas desaparecerás en cuestión de pocas semanas y si más tarde vuelves tendrás que volverte a currar tu capacidad de atraer la atención y de influencia. No empezarás de cero, pero casi.

8. Si buscas difusión, paquetiza. Cuántas veces he escuchado la frase: “¡Uy! Pero si nosotros tenemos un montón de contenido”, y cuando esto es cierto suelen ser libracos enormes que con suerte están disponibles en PDF de 20Mb. Si quieres difusión paquetiza en pequeñas unidades de contenido distribuibles, enamórate de Slideshare y comparte. Mejor aun, haz pequeños vídeos que expliquen estas pequeñas píldoras. Así conseguirás difusión y aumentarán las descargas de ese tocho infumable, que hay gente para todo.

9. Las empresas buscan un community manager no estrategias de social media. Y es por nuestra culpa es nuestra, de las agencias, de las asociaciones, de las escuelas de formación y de todo aquellos que han visto en el community manager un chollo. Mucho se ha hablado de su figura y pocos profundizan en el por y para qué, lo que ha provocado que todos aquellas empresas que no tienen una formación en Social media elevada crean que con un community manager y un Facebook está todo resuelto. Te vienen a preguntar que a cuánto está el kilo de community manager.

10. Es mejor crear un buen embajador que tener una legión de community managers. Es bastante frecuente poner todo el foco a aquellas personas que te van a representar en las redes sociales y se olvidan a los empleados, y algunos están hipermotivados y no se les aprovecha, sin embargo tienen un conocimiento mucho más profundo de los temas relacionados con el mercado y de la compañía y una capacidad de transmitir mucho más eficiente. Bien formados y preparados son un éxito asegurado.

Estas son algunas de las cosas que espero no olvidar en este 2011 que empieza. ¿y tú que has aprendido? Deja tu comentario aquí o en Facebook y Feliz 2011

La publicidad online y Lainformacion.com

Llevo semanas con este post en la cabeza y aun con tanto tiempo no soy capaz de expresarlo con la claridad que me gustaría. Tres son los elementos que se juntan en este peligroso cocktail: el cierre de ADN.es, el inminente nacimiento de Lainformación.es y la ineficacia del banner. Voy a intentarlo.

Que ADN.es con 1,5 millones de usuarios únicos mensuales no sea capaz de subsitir con un modelo de negocio sustentando en la venta de espacios publicitarios, banners básicamente, es una grave realidad. Se mezcla la nula eficacia de los banners (una guerra personal declarada hace mucho tiempo), la necesidad de los diarios online al aumento incesante de posiciones donde colocar banners y el tratar, en perjuicio de la eficaz experiencia del usuario, a aumentar el número de páginas vistas por usuario. Al final todo se resume en un inventario de impresiones disponibles que se cubrirán en ciertos casos en función del viaje que seas capaz de ofrecer a algunas agencias de medios.

Charlando el otro día con un grandísimo amigo, hablábamos de la estrategia publicitaria de Cuatro, como busca la integración y adecuación de los contenidos y la publicidad, aunque  la forma de hacerlo en ocasiones sea discutible. Sin duda el principio de que la publicidad es información cuando se presenta en el formato, momento y circunstancia adecuados es válido, tanto que en es uno de los principales objetivos de las empresas en los medios sociales. También es una premisa malinterpretable, solo hay que echar un vistazo al paronama.

El caso es que con el próximo lanzamiento de Lainformacion.com se me pone cara de iluso y ciertos deseos se me sugieren para rescatar la publicidad online como se entiende hasta hoy. Ya que tienen un colchón económico interesante y, se presupone, que serán un medio de referencia pido lo siguiente:

  • Como soporte publicitario.
    • Se preocupen por la eficiencia de lo que sus anunciantes.
    • Olviden el CPM (coste por cada mil impresiones) y apuesten por el CPA (coste por acción).
  • Como creadores de contenido.
    • Permitan asociar contenidos nuevos a marcas.
    • Que cada artículo o sección sea un soporte publicitario (¿patrocinio?) individual a coste fijo.
  • Como poder sobre la opinión pública.
    • Que la agenda informativa no esté determinada por los poderes sino por los usuarios.
    • Que el UGC (contenido generado por el usuario) no sea una etiqueta, sino una realidad que afecte, al menos, en la agenda.

Sé que pedir es gratis y que las nóminas no lo son. Pero teniendo un colchón como el que tienen y viendo como el resto de medios se unen al más puro estilo resistencia  Troyana, es una posibilidad interesante tratar de cambiar el paradigma publicitario de un medio informativo online porque seguro que una noche de estas explotará el huevo de las gallinas de oro.

Crisis, publicidad y marketing interactivo

Si Solbes dice que estamos en crisis es que lo estamos y de verdad. 😉 Sin embargo las crisis traen muchas cosas buenas consigo y para la publicidad online y el marketing interactivo más si cabe. Estoy convencido.

Por una parte la inversión en Internet crece, y ahora con más motivo. Sin embargo son muchas las lecturas y las conversaciones de estos últimos días que me hacen pensar en las implicaciones que esto tendrá para nuestra profesión.

La crisis trae consigo algunos panes debajo del brazo. Ahora el marketing interactivo no es una commodity, es una necesidad y como tal requiere:

  • Resultados. Esto implica que todas las acciones que desarrollemos deben estar pensadas para ser cuantificadas de forma acorde a los objetivos y necesidades de nuestros clientes. Datos, datos y más datos, por favor. Aunque no solo números.
  • Conocimiento. El conocimiento es algo que no solo se obtiene tras una acción sino en cada instante de interacción con el usuario. Debemos saber sacar conclusiones sinceras de nuestros resultados, de cada una de las interacciones para el siguiente paso, para la siguiente campaña, para el siguiente presupuesto.
  • Eficacia. Ya no solo el número y su posible interpretación es válida para el cliente. Ahora más que nunca se nos exigirá eficacia. Esto es cumplir los objetivos específicos que si nuestros clientes no han sabido fijar, hayamos propuesto nosotros. Si en la propuesta contábamos el para qué iba a servir ahora toca preguntarse para qué ha servido.
  • Éxito. Hay muchas formas de medir el éxito de una acción, pero solo los tres puntos anteriores nos ayudarán a conocer en realidad de nuestras acciones y su éxito. Todavía es difícil prometer de verdad, pero tenemos que aprender a hacerlo, y con sustento.

¿Qué otras implicaciones tendrá la crisis en nuestra profesión?