Haciendo objetivo lo subjetivo: del movimiento a la analítica en social media

¿Y cómo hacer realidad el movimiento que una empresa quiere liderar en social media? Hablábamos de como la identidad de una marca, el plan estratégico y las motivaciones de los usuarios se unen en un movimiento que una compañía puede liderar y cómo los medios sociales son uno de los punto de encuentro/interacción más importante. Sin embargo un movimiento es algo tan etéreo que  resulta difícil comprender cómo se hace objetivo, concreto…

Convertirse en líder de un movimiento social es un proceso que arranca en la intencionalidad de la marca y que finaliza en la percepción del usuario. Por tanto hay que pasar de un estado A a un estado B. ¿Cómo planificar el proyecto y medir el éxito de nuestro movimiento? En Secuoyas hablamos de la descomposición del movimiento en hitos. Si lo trasladamos al lenguaje de la analítica web, diríamos que B es nuestro macroconversión y cada uno de los hitos es una microconversión, que se desconoce a su vez en acciones que tendrán su propia forma de medir el éxito. Veamos este supuesto:

El negocio de esta aseguradora B2B es asegurar el cobro de las facturas de sus clientes. Su actividad en social media apoya indirectamente su negocio y concreta su movimiento en facilitar el acceso a la expansión e internacionalización de las PYMES. La forma más adecuada de proyectar la promesa que se hace a través del movimiento se divide, en este caso, en cuatro hitos.

  1. Demostrar las capacidades de asesoramiento de las áreas implicadas. Esto implica desarrollar la marca personal de algunos de sus empleados, la generación de contenido de valor en dichas áreas, acciones de RR.PP. para aumentar la visibilidad de los contenidos y sus autores y conseguir masa crítica interesada en redes sociales, etc.
  2. Ofrecer un servicio piloto de asesoramiento gratuito para sus seguidores en redes sociales. Será necesario crear mecanismos que ayuden a realizar consultas y respuestas de forma ágil, crear recopilaciones a modo de FAQ’s y distribuirlas por los medios de la compañía…
  3. Detectar las necesidades reales de asesoramiento y optimizar los servicios de asesoramiento. Una vez se ha conseguido un buen número de consultas se está en disposición de analizar el comportamiento y necesidades reales de los usuarios para dar una forma más concreta al servicio de asesoramiento y estudiar las formas de integrarlo con los servicios de la compañía. Es posible que para entonces se hayan detectado oportunidades nuevas que se pueden poner en marcha.
  4. Lanzamiento de un producto cerrado de asesoramiento gratuito, abierto y universal. El servicio de asesoramiento se integrará totalmente con todos los servicios de la compañía e incluso podrá crearse una nueva línea de negocio basándonos en estas consultas.

Como es lógico según nos vamos alejando del presente las ideas se vuelven más vagas e imprecisas, pero no debe preocuparnos.

Por una parte el movimiento es lo suficientemente sólido como para servirnos de foco durante mucho tiempo, servirá para crear iniciativas nuevas según aparezcan oportunidades. Además está ligado directamente al negocio, así que se podrá medir la incidencia directa de social media en los objetivos comerciales, por pequeña que esta participación sea.

Independientemente de esto último, lo importante para el desarrollo de nuestro proyecto es tener en mente la fecha de consecución del Hito 1, las acciones y métricas que nos ayudarán a conocer su éxito y el siguiente paso dentro del Hito 2, sin que esté completamente definido. Eso sí, una vez llegado a un hito hay que revisar si la hoja de ruta preestablecida es válida o si se está desviando de aquello que nos propusimos, si es así habrá que cambiar los pasos previstos, pero nuestro movimiento seguirá siendo el mismo si está bien definido, por muchos años.

Social media y negocio: presencia, estrategia y analítica

Ya tenemos Facebook y Twitter llenos de gente, y ahora, ¿qué hacemos con ellos? Gastamos mucho dinero y recursos en en llenar las redes sociales de Fans para nuestras marcas y con esta pregunta empezaba Marc Cortés en “Internet es tuyo”.

Parece que las empresas que se toman medianamente en serio las redes sociales ya no son una minoría. Pero ahora tenemos que hacer hincapié en los siguientes pasos.

Tenemos presencia pero no tenemos estrategia

Se pone en evidencia en el post de Tristán Elósegui que las empresas están en redes sociales pero sin una estrategia definida. En estos casos se suelen cometer tres errores importantes:

  • Gastamos imaginación, recursos y dinero en llenar de fans las redes sociales pero sin saber qué queremos que hagan con nosotros.
  • Buscamos crear un nuevo escaparate con el que bombardear a todos los pobres que se unen a mí con mis ombliguismo crónico.
  • Improvisamos “lo que funciona” con destellos de un “éxito” que distorsiona la imagen de nuestra marca en post de mejorar los datos cuantitativos mas evidentes.

¿Y cuál es la clave para crear una buena estrategia en Social Media? En Secuoyas siempre hemos trabajado analizando la marca y el negocio para  identificar las necesidades y valores que unen a la empresa y a su público, y a partir de ese nexo definir el servicio que se puede ofrecer a través de social media.

Tenemos estrategia pero no tenemos negocio

El siguiente punto, que últimamente me encuentro a diario, para empresas que tienen una estrategia definida es ¿y ahora qué? Dicen, me creí aquello de que social media no era para vender, pero ahora que tengo 1.000.000 de fans qué… Habitualmente el problema viene de que no están midiendo las cosas correctamente, es decir, no se están haciendo las preguntas adecuadas y por tanto la actividad que se desarrolla dentro de Social Media es superflua y estéril, está mal enfocada.

Cuando hacemos analítica en social media hay que analizar lo que pasa a tres niveles:

  • Nivel de negocio: ¿Cómo evoluciona el objetivo principal de todo el negocio? Sabemos que es muy difícil que influyamos en él directamente a través de social media pero debemos vigilarlo. Al final todo suma y nuestra actividad acabará influyendo. ¿Qué porcentaje de conversión a este objetivo se produce directamente desde social media? ¿Cómo evoluciona?
  • Nivel de proyecto: ¿Cuál es el objetivo principal de toda nuestra estrategia en social media? ¿Qué indicadores recogen el éxito o fracaso de la actividad que desarrollo? ¿Qué evolución vemos? Aquí somos plenamente responsables de lo que ocurra, toda la estrategia multicanal se dirige en un sentido, ¿cómo lo mediremos?
  • Nivel de canal: Dentro de cada canal, de cada medio, cómo conocer su éxito y evolución. Por el momento en social media existe un crecimiento orgánico, es decir, que poco pero “crece solo”. ¿Mi crecimiento es mayor o menor que la media de mi evolución? ¿Debería serlo? ¿Qué indicadores son los que tienen que crecer a ese ritmo? ¿Cuál es el objetivo último de cada uno de mis canales?
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